BLANCAS PINO, Francisco “Veneno”. Comunista, nació en Adamuz (Córdoba)
el 30 de noviembre de 1919. Hijo de Francisco Blancas Vallejo y de Dolores Pino
Redondo, jornaleros. Uno de sus hermanos murió en la guerra y el otro, al
terminar ésta, encarcelado y condenado a muerte. Su madre tuvo que irse de
Adamuz, viviendo clandestinamente hasta su muerte. Según Alfonso Domingo (2002,
183): “Cuando acabó la Guerra Civil fue
hecho prisionero en Barcelona; desde allí le trajeron a su provincia natal,
donde fue condenado el 20 de enero de 1940 a la pena de muerte. Conmutada la
pena, pasó por muchas prisiones: Pamplona, Burgos, Astorga, Santiago de
Compostela. Trabajó asimismo como prisionero en el Alcázar de Toledo. Su suerte
comenzó a cambiar cuando le trasladaron a la colonia penitenciaria de Talavera
de la Reina. Allí tenían que construir un canal en el río Alberche, dentro de
los planes de regadío de las cuencas de ese río y del Tajo. Una noche se fugó
con otros dos penados y huyeron a la sierra”. Tras su evasión de la Colonia
Penitenciaria Militarizada de Talavera de la Reina (Toledo), el 18 de octubre
de 1944, junto a Gerardo Donato “Tito” y Anastasio García “Acero”, estuvo al
frente de un grupo en Ciudad Real, formado por destacados guerrilleros
cacereños como Aurelio Rodríguez “Viriato” y Lorenzo Toribio “Parachuta”. A
finales de octubre de 1944 llegó a la zona de Castañar de Ibor (Cáceres),
incorporándose tras su constitución a la 13ª División de la Agrupación
Guerrillera de Extremadura, al mando de Joaquín Ventas “Chaquetalarga”, como
jefe de guerrilla. Se movían por el sur de Cáceres, entre Ciudad Real y
Badajoz. Según Benito Díaz (2001, 287). Tras la constitución de la 11ª División
o Agrupación de Gredos, al mando de Fernando Gómez “Colinas”, se incorporó a
ella, como enlace entre la sierra de Gredos y la de Aldeanueva de San Bartolomé
(Toledo). Meses más tarde se marcho con la Agrupación Guerrillera de Ciudad
Real, donde dirigió la 2ª guerrilla de la 23ª División. Le acompañaban Lorenzo
Toribio “Parachuta”, Esteban Navas “Peñas Negras”, Miguel Barba “Jesús”,
Atanasio Herrera “Chato”, José Cardoso “Terremoto” y Manuel Hidalgo “Palmero”.
Más tarde se incorporaron Bonifacio García “Hijo del Eléctrico” y Aurelio
Rodríguez “Viriato”, mientras que “Terremoto” se fue con Manuel Cano “Recoba”.
Al principio, dotaron a sus actuaciones de un fuerte contenido político, como
la voladura, en las proximidades de Ciudad Real, de la línea férrea
Madrid-Badajoz el 2 de enero de 1947, o la muerte del secretario local del
Ayuntamiento de Poblete (Ciudad Real). Luego su actividad se redujo a los
pequeños robos y a los secuestros, sin faltar las muertes, como las de tres
personas, el 16 de abril de 1947, en la finca Hornias. Tras la detención
de Dionisio Castellanos “Palomo”, jefe de la Agrupación, y la colaboración de
varios de sus dirigentes con las fuerzas represoras, la guerrilla de “Veneno”
llevará una vida independiente, confundiéndose a veces sus acciones con las del
grupo liderado por Eugenio Herrera “Cuquillo”. Su radio de acción se centró en
las provincias de Toledo, Ciudad Real, Cáceres y Badajoz. Confeccionaban
propaganda política con una máquina de escribir que un enlace les compró en
Madrid. Tenían dos sellos de madera, uno con la palabra El Guerrillero y
otro con Lucha y El Comité, con la hoz y el martillo. Con las
muertes de “Manco de Agudo”, “Comandante Honorio” y “Parrala”, Blancas Pino
“Veneno” se quedó sólo en la zona Centro, con cuatro hombres más, decidiendo
“pegarse al terreno”. Se ocultó en Cañamero (Cáceres), aunque de vez en cuando
hizo alguna incursión por los Montes de Toledo y Ciudad Real. Según testimonio
de Raimundo Gómez “Regeles” (DÍAZ, Benito, 2001, 289), en los primeros años de
la década de los cincuenta proporcionó, por indicación del PCE, víveres,
propaganda, municiones y explosivos a la guerrilla de “Veneno”.[1]
El 5 de junio de 1952 secuestraron a Francisco Acevedo en Los Navalucillos,
obteniendo 30.000 pesetas de rescate. El 23 de abril de 1953 fue herido durante
un atraco en la finca Casa Salinas, término de Piedrabuena (Ciudad Real). Como
los huesos de varios dedos se le habían quedado sin carne, “Parachuta” se los
cortó con una tenacilla, sin anestesia. A mediados de 1954 se entregó “Peñas
Negras”. A pesar de sus confidencias, la Guardia Civil no tuvo éxito en su
intento de capturar o eliminar a los componentes de la partida liderada por
“Veneno”, que encontraron refugio en la casa de unos familiares de “Viriato”.
En mayo de 1955, cuando vieron que el cerco de las fuerzas de orden público
había perdido intensidad, los cuatro integrantes de la partida –Francisco
Blanca “Veneno”, Bonifacio García “Hijo del Eléctrico”, Lorenzo Toribio
“Parachuta” y Aurelio Rodríguez “Viriato”- iniciaron el viaje que les llevaría
a Francia. Según Benito Díaz (2004b, 114), tras presentarse a los gendarmes
franceses fueron llevados a Bayona y entregados a las autoridades militares,
quienes les pusieron en la disyuntiva de enrolarse en la Legión o ser
entregados a las autoridades franquistas. “Parachuta” aceptó alistarse, siendo
destinado a Argelia. Los otros, después de muchos esfuerzos, consiguieron
quedarse. A “Veneno” lo consideraron de baja por faltarle dos dedos de una mano
y estuvo a punto de ser enviado a España. Tras permanecer retenido en un hotel
durante 25 días, fue puesto en libertad con la condición de no residir en
provincias que limitasen con la frontera española, encontrando un trabajo en el
Ayuntamiento de Nancy. [2]
[1] Para favorecer los
contactos le dieron 15.000 pesetas para que se comprase una furgoneta con la
que se movía sin llamar la atención de la Guardia Civil.
[2] AHPCE,
Movimiento guerrillero, caja 105, carp. 3, doc. 2; ALÍA, Francisco, 2004, 150,
155 y 158; CHAVES, Julián, 2005, 47, 50 y 177-178; DÍAZ, Benito, 2001, 226,
233, 267, 283-285, 287, 289-291, 294-295 y 299; DOMINGO, Alfonso, 2002,
182-186; MORENO, Francisco, 2001, 209-210, 256, 360, 401, 406, 421, 437-439,
447, 576, 587, 594-596, 610, 612, 615-616, 618-619, 681-684, 696, 699, 704, 735
y 740; MORENO, Francisco, 2002a, 204, 229, 253, 285-286, 292, 331 y 333; MORENO,
Francisco, 2006, 19, 22; SERRANO, Secundino, 2001, 271 y 334


No hay comentarios:
Publicar un comentario