martes, 25 de octubre de 2016

PEDRO PATIÑO Y LA LUCHA POR LA LIBERTAD

Quisiera romper la pena secar tu llanto de ser,
Ser libre como tus sueños y ver el día nacer.
Oscura como la noche se acerca la soledad,
Y por las calles se oyen palabras de libertad.
                (Poema de Andrés García Madrid, dedicado a Pedro Patiño)

Pedro Patiño Toledo era un obrero de la construcción  militante activo de  CCOO y el PCE que luchando por la libertad, hace estos días 45 años, fue asesinado por la espalda por un disparo de un guardia civil el 13 de septiembre de 1971, cuando se encontraba repartiendo  propaganda y pegando carteles con los motivos de una huelga, junto a la carretera de Villaverde a Leganés, en el polígono de Zarzaquemada. Ese día se iniciaba una huelga general clandestina en la construcción convocada por CCOO, que duro seis días y que paralizó por completo el sector en Madrid.
 
La Guardia Civil alegó que había sido un  "accidente”, pero todos los testigos dijeron que fue algo intencionado y que el guardia civil que disparó tenía conocimiento de a quién iba dirigido el disparo.
 
Pedro Patiño nació en plena guerra civil, el 10 de noviembre de 1937, su padre fue ejecutado extrajudicialmente y su madre condenada a muerte, pena que le fuera conmutada. La primera condena que sufrió dictada en Consejo de guerra por delito de rebelión militar el 17 de febrero de 1959 fue de un año de prisión junto a otros seis procesados, cuatro de ellos, como el propio Patiño según recogía la sentencia, “hijos de padres ejecutados durante la guerra o la posguerra”.
 
El “delito” que se le atribuía en aquella primera ocasión era imprimir propaganda clandestina que habían editado en “rudimentaria multicopista” doscientos ejemplares de una hoja de reivindicación de derechos laborales bajo la leyenda “Por una vida más digna, por un salario mínimo vital de 100 pesetas con escala móvil”.
 
Según los  antecedentes que obran en la causa del Juzgado Militar Permanente, Patiño se refugió en Francia en el año 1962 para evitar la persecución por “actividades comunistas en el complot industrial de Villaverde-Getafe”, sumario 1324/1962, en la que fue procesado por pertenencia al Partido Comunista y declarado en rebeldía.
 
Regresó a España en 1968; fue detenido el 5 de marzo de 1969 durante el estado de excepción por asociación ilícita –era la misma causa que había conocido la justicia militar- y absuelto en sentencia del Tribunal de Orden Público de 12 de diciembre siguiente.
 
Como decía al comienzo de este breve artículo, el 13 de septiembre de 1971 Pedro Patiño, según el atestado policial, murió por disparo del arma de fuego que portaba un guardia civil, antes de las nueve de la mañana, en un camino junto a la carretera de Villaverde a Leganés, cuando formaba parte de un piquete de extensión del conflicto, junto a otros tres compañeros que visitaban los tajos de la zona.
 
Los tres acompañantes de Patiño fueron condenados por el Tribunal de Orden Público por delito de “propagandas ilegales” a las penas de dos años de prisión y multa de diez mil pesetas, con arresto sustitutorio de treinta días. Su defensa corrió a cargo del abogado Jaime Miralles.
 
Según la sentencia el resultando de los hechos probados afirma la acción criminal: “arrojaron y esparcieron en obras y caminos indeterminado número de hojas ciclostiladas, tamaño cuartilla, unas con el pie de Comisión Obrera Provincial de la Construcción de CCOO…otras, pie del Comité de Madrid del Partido Comunista de España”.
 
Y además en el texto de las octavillas se decía “Compañeros se acerca la hora de la lucha. Del 13 al 20 de septiembre huelga general de la construcción, todos a una, compañeros, para sacarle nuevamente de la cárcel (la sentencia omitía el nombre del preso, se trataba de Francisco García Salve, conocido como el cura Paco) y conseguir nuestros derechos!”.
 
La familia de Patiño tuvo que esperar hasta junio de 2009 -38 años después desde que se cometió el crimen- para que el Gobierno de turno expidiera un reconocimiento escrito, solo personal, de que Pedro Patiño fue perseguido y encarcelado injustamente “sin las debidas garantías por el ilegítimo Juzgado Especial de Espionaje y Comunismo” y que murió “en defensa de su actividad política”.
 
En su memoria y reconocimiento en la actualidad existen varias calles en municipios madrileños como Getafe y Leganés, con su nombre, así como diversos centros de formación ocupacional y sindical, como por ejemplo la Escuela de Formación Sindical de CCOO de Madrid “Pedro Patiño”.
 
Esta es la breve historia muy resumida de cómo fue perseguido y como murió un militante obrero de los muchos que lucharon por traer la democracia y la libertad a España.
Dolores Sancho, viuda de Pedro Patiño en el homenaje 
que se realizo en Getafe hace cinco años

El 4 de Octubre de 2011 tuve el honor y la satisfacción de coordinar el homenaje que CCOO, el PCE y otras organizaciones le realizamos en el teatro Federico Garcia Lorca de Getafe hace cinco años, con motivo del 40 aniversario de su asesinato, fecha cuando conocí personalmente a su viuda,  Dolores Sancho,  y a varios de sus compañeros y amigos, solo tengo que decir, alto y claro, que personas como Pedro Patiño o como los Abogados de Atocha son los que de verdad lucharon y algunos de ellos murieron para traer la democracia a España.
 
Por ello la memoria de personas como Pedro Patiño debe ser reivindicada una y otra vez  porque no olvidar es la condición necesaria para conocer el pasado, sacar conclusiones sobre el presente, para así mejorar el futuro.
 
FRANCISCO NARANJO LLANOS
Director de la Fundación Abogados de Atocha
 
Publicado en Ronteky
 

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