viernes, 26 de agosto de 2016

Memorial democrático [CAVADA]

CAVADA
CAVADA GUISADO, Sinesio “Pionero”. Comunista. Jefe de las milicias armadas clandestinas de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) en Madrid, puestas en marcha con Enrique Sánchez al frente del PCE. Tras la detención de José Pena y de la mayoría de integrantes del Comité Provincial de la JSU en Madrid, Sinesio Cavada fue uno de los que puso escaparse, escondiéndose en una casa del barrio de Ciudad Lineal hasta mediados de junio. Tras salir de su escondite empezó a organizar con lo que quedaba de jóvenes comunistas la JSU. Debido a la falta de tiempo –en cualquier momento podían ser fusilados- para obtener dinero con el que comprar la libertad de los dirigentes comunistas  Ascanio, Girón y Mesón, creó el llamado “Grupo de Audaces”, con la misión de indagar e informar sobre posibles objetivos –sitios o personas- que tuvieran dinero y poder atracarlas. Lo formaban Damián García Mayoral, Saturnino Santamaría y Francisco Ribades. Todos los planes de este grupo, así como la estructura de la JSU, eran conocidos puntualmente por la policía debido a los informes que pasaba Emiliano Martínez, al que habían conseguido infiltrar en la JSU. El 29 de julio de 1939 fue detenido en la plaza del Ángel, cuando se encontraba hablando con Joaquín Peña, Concepción Carretero y Emiliano Martínez. De allí se los llevaron a la Carrera de San Jerónimo, a la sección de guerrilleros de la policía militar. Sinesio fue sometido a bárbaras palizas proporcionando la dirección de Saturnino Santamaría, lo que provocaría la detención del “Grupo de Audaces”, imputándoles el asesinato en Talavera de la Reina del comandante de la guardia civil Isaac Gabaldón. El consejo de guerra se celebró el 5 de agosto de 1939, siendo condenados a muerte nueve de los implicados. Al día siguiente, cuando se encontraba ante el pelotón de fusilamiento, varios agentes de la policía militar comandados por Manuel Gutiérrez Mellado sacaron a Sinesio Cavada, llevándole a la sección de la policía militar ante las miradas extrañadas de sus camaradas. Le ofrecieron salvar la vida a cambio de dar los nombres de los dirigentes comunistas establecidos en la capital. Sinesio aceptó y le llevaron en coche a la comisaría. Una vez en los calabozos de la cárcel, Sinesio se negó a responder a las preguntas que le hacía, siendo bárbaramente torturado. Finalmente acabaría escribiendo en unas cuartillas los nombres de diversas personas y dirigentes del PCE. A pesar de las promesas, fue fusilado el 15 de septiembre de 1939 junto a once personas más en las tapias del cementerio madrileño del Este. En 1940 se reabrió el caso, pero no se aportaron nuevos sobre la muerte de Isaac Gabaldón. Incluso se exhumó el cadáver de “Pionero”, pues muchas personas afirmaban que, gracias a las influencias que tenían los verdaderos instigadores del crimen, se había fusilado a otro en su lugar. AGHD, Tribunal Militar Territorial 1º, fondo Madrid, sumarios 30.426 y 37.038; DÍAZ, Benito, 2001, 42 y 44; FERNÁNDEZ, Carlos, 2002, 77, 82, 85-89, 95-96, 101, 103-113, 116, 119-123, 288 y 392; GARCÍA, Manuel, 2011, 252-253; NÚÑEZ, Mirta y ROJAS, Antonio, 1997, 124 y 174
 

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